sábado, 9 de febrero de 2013


En todo caos siempre hay un poquito de cordura

La Voz de Rakia



Un día de invierno, llego una joven llamada Rakia a mi ciudad, era una joven de piel morena no muy alta con la cabellera morocha y los ojos color miel, vestía prendas blancas y tobilleras de oro brillosas, Rakia no sabia hablar, pero sabia cantar canciones rusas y bascas, nadie nunca había tenido la oportunidad de escuchar su tan bella voz. El rostro de Rakia siempre era alegre al comienzo pero ahora se veía cansado y triste, nunca sonreía, no sabia porque. Llego el día en el que la gente empezó a odiar a Rakia, ya que su piel era diferente, y llevaba accesorios de oro, la gente empezó a escupir el suelo cuando ella pasaba, o empezaban a tirarle piedras... Un día, el consejo del reino, tomo por decisión degollar a Rakia, fue entonces cuando la arrastraron de su casa hacia la guillotina del reino, Rakia intentaba gritar mientras lloraba, pero la voz de Rakia no salia, fue entonces que apollaron su cabeza sobre aquella tabla de madera, Rakia se calmo. su rostro parecía mas cansado que antes, mientras de sus ojos sobresalían pesadas gotas saladas, y entonces comenzó a cantar, su voz conmociono los gritos e hizo detener los piedrazos que caían sobre ella, la voz de Rakia izo llorar a todo el pueblo, a toda persona que la había escuchado, el oficial que sostenía del filo de la guillotina empezó a llorar como lo hacia todo el mundo, y sin mirar soltó de esta, todo el mundo quedo en silencio, y solo sonó el caer de la cabeza de Rakia, oh, pobre Rakia, si tan solo no hubiera sabido del mundo y sus miserias estoy seguro de seguiría sonriendo, mientras menos entendía de la vida mas feliz era, y mientras mas lo hacia, mas pena sentía por el mundo y por ella misma al ser humana...
Luego de este suceso trágico  los ciudadanos de mi pueblo sintieron culpa por todos los años de sus vidas, Rakia todavía esta... estoy seguro, porque la eh oído cantar cada vez que cae la nieve