Imagen de Lolita (1997)
Y sorpresivamente la vida me sonrió un poco, y yo que deseaba yacer convalecida ante la muerte oscura, y hoy compito con el tiempo para que el mañana no se lo lleve lejos.
Pero aunque sufra por ello, no le cambiaría nada, no cambiaría su caliente piel, ni sus ojos viejos y cansados, no los cambio por destino. Aunque nuestro amor parece ser visto perverso es el amor mas puro que jamas tuve. Un hombre que por las noches frías enciende una fogata soportando los huesos tiesos, que besa y mira como un adulto pero juego como un niño...
Y nuestra historia es tan largamente ciega, lo hemos plantado hace tanto y recién hoy lo regamos.
Y pido porque sigamos compartiendo la cerveza fría en el Renault, y porque no se enfrié nuestra piel, porque mi amor se ha hecho tan fuerte, tan fuerte que pido perdón.

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